El hombre ha pretendido imitar este diseño simétrico natural en todos y cada uno de sus aspectos creadores, desde los primeros objetos de artesanía hasta los modernos automóviles.
Si partimos de esta base, debemos aceptar que la búsqueda de una simetría estructural, gráfica y textual debe ser una de las metas primeras de todo diseñador web, ya que confiere a las composiciones una organización natural a la que el espectador está acostumbrado.
Por definición, una forma o imagen es simétrica cuando un eje central la puede dividir en dos parte iguales y opuestas entre sí. Este concepto, aplicado a una composición gráfica puede aplicarse tanto a los propios elementos individuales de la misma como a su totalidad. En este caso, obtener una simetría exacta puede resultar difícil (incluso inconveniente), pero sí que podemos buscar una simetría de bloques y espaciados en nuestra rejilla.
El diseño simétrico sugiere estabilidad, equilibrio, resultando estético, ordenado, atractivo y agradable de contemplar. Por el contrario, el asimétrico muestra irregularidad, desigualdad en las formas y desequilibrio.
Hay que tener en cuenta que la simetría usada no debe de ser del todo exacta, ya que la simetría perfecta no es natural, es demasiado "perfecta", valga la redundancia, haciendo aparecer las composiciones artificiales y premeditadas. Pequeñas variaciones en la distribución simétrica dan ese toque de ruptura que hace su contemplación más amena y natural.
En el caso de una página web, la concepción simétrica de la misma comienza con el reticulado elegido, ya que va a ser el que defina la distribución básica de elementos en ella. Hay que tender entonces a diseñar un reticulado lo más simétrico posible.